DECLARACIÓN DEL COLECTIVO ROMPECABEZAS
Hace unos días un grupo de compañeros militantes del Frente de Acción Revolucionaria fue duramente reprimido y encarcelado cuando intentaba repudiar el accionar terrorista del estado de Israel. Esto ocurrió en el acto que el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, organizó junto a la embajada de ese país al cumplirse un nuevo aniversario de la fundación de dicho estado y al que asistieron unas 600 personas.
Los compañeros desplegaron carteles a pocos metros del acto, denunciando los crímenes de guerra del estado sionista. Esto bastó para que la fuerza de choque profesional que tiene el sionismo, que generalmente actúa armada, reaccionara y agrediera violentamente a los cumpas. En la trifulca resultante de esto, hubo algunos lastimados.
Seguidamente la policía reaccionó persiguiendo, golpeando y encarcelando a los compañeros del FAR, mientras la patota sionista no sólo no era molestada, sino que se le daban garantías de que los cumpas serían duramente castigados.
Hasta allí los hechos, no por todos conocidos, porque la prensa montó una operación enorme para hacerle creer a la población que un grupo de antisemitas fue a agredir a los participantes del acto.
(leer más)
Ríos de tinta y horas de aire se han utilizado para construir una verdadera novela alrededor de lo sucedido. Francamente no nos asombra, el periodismo “independiente argentino” nos tiene acostumbrado a estas cosas. Son los mismos que durante años ocultaron el genocidio de la dictadura, los mismos que anunciaron que “la crisis causó dos nuevas muertes” cuando la represión mató a Kosteki y Santillán.
A nadie se le ocurriría que ser antinazi es ser antialemán o que ser antifascista es ser antiitaliano, pero ahora resulta que estamos ante una peligrosa conculcación del derecho de libre expresión, un chantaje que prohíbe cualquier manifestación contra el accionar criminal del Estado de Israel.
Pero allí no termina la cosa, en una causa donde procesalmente se invente lo que se invente y se sume como se sume, los números no dan para negar la excarcelación a los cumpas, el Juez Bonadío les niega la misma el 20/05 y los deja detenidos.
En el colmo de la exageración el abogado querellante declara frente a los medios que la embajada está evaluando que el objetivo de los hechos era el embajador.
¿El objetivo? ¿Qué sentido tiene aquí esta terminología militar cuando estamos hablando de un grupo que desplegó carteles y llevó volantes y megáfono? Están insinuando que estos 20 o 30 cumpas con algunos elementos habituales de autodefensa, pensaban romper un acto de 600 personas, más de 200 policías la mayoría de civil, la seguridad de la embajada, incluidos evidentemente agentes del Mossad; abrirse paso como perfectos blancos móviles y ¿asesinar? ¿Secuestrar? ¿Qué otra cosa puede significar que el “objetivo” era el embajador de la república de Israel en al Argentina?
¿Qué clase de sainete es este? ¿qué se esconde detrás de semejante y absurdo montaje político mediático?
El corrimiento del escenario político hacia la derecha.
Desde el conflicto del campo hasta hoy se ha producido un corrimiento del escenario político, La derecha se ha reagrupado y de una actitud agazapada, pasó a una actitud de ofensiva, sintió que tenía más espacio para salir a defender las políticas neoliberales y represivas de siempre.
De hecho en las próximas elecciones la oposición que tiene el Kirchnerismo, al menos la oposición que le disputa espacios importantes, se planta en el escenario político claramente desde la derecha. Así vemos a personajes como De Narváez posicionándose como segundo en la provincia más poblada del país.
Todo el debate en la superestructura se derechiza, todos se pelean, incluido el gobierno, para ver quien es más eficaz en mandar hasta a los niños a la cárcel, o endurecer aún más la legislación penal.
En ese contexto vemos como el clima político se enrarece y comienza a crecer lenta pero sostenidamente la represión.
¿Será que en este contexto suma votos reprimir, demostrar quien es el que va a mantener el “orden”?
¿Será que suma votos aparecer como defensor del estado de Israel y sus actos abiertamente criminales contra la población Palestina, tratando de pasar ese apoyo como repudio al antisemitismo?
Simultáneamente debemos reconocer la agresiva política exterior que tiene y siempre tuvo el Estado de Israel, inmediatamente después de los hechos salió la propia embajada a exigir castigos ejemplares para “semejantes criminales”. Se hace evidente una fuerte capacidad de lobby del sionismo en la Argentina.
Multicausalidad de los fenómenos políticos.
Lejos de las interpretaciones conspirativas de la historia, en general en los hechos de la vida política cotidiana confluyen múltiples factores, que como resultado determinan una dirección de los acontecimientos.
Muchas veces entre esos mismos factores hay hechos contradictorios. Lo cierto es que las causas que analizamos y seguramente otras que se nos escapan o no conocemos, confluyeron para que lo que era una actividad agitativa, que en otro contexto hubiese pasado inadvertida para la opinión publica, se convirtiera en una cruzada contra los “antisemitas” para los que el sistema en su conjunto reclama un castigo ejemplar.
En la República Argentina, no es precisamente la izquierda el sector que tiene que justificar su ausencia de racismo. Pero si así lo exige la avalancha mediática, l@s intergrantes de Rompecabezas damos nuestro testimonio personal de la falta de cualquier prejuicio racial por parte de l@s compañer@s del FAR con quienes hemos
compartido muchas jornadas de lucha por los derechos de los trabajadores y el pueblo
En todo caso creemos que esta es una muestra más del corrimiento hacia la derecha que va sufriendo el escenario político, frente al cual los trabajadores y la izquierda no atinamos aun a reaccionar con coherencia, es más probablemente muchos ni lo adviertan, lo que es más grave.
Con más razón cuando nos encontramos con la flagrante injerencia del Imperialismo yanqui en los asuntos internos de nuestro país, diciendo que estas acciones no se pueden permitir en ninguna democracia.Defender a los compañeros presos es defender las libertades democráticas que supimos conseguir con lucha todos los argentinos. Es luchar contra la injusticia y la impunidad.
Frente a esto lo que se impone es la más amplia unidad movilizadora para repudiar y poner freno a esta ofensiva represiva cuyo objetivo no se reduce a l@s compañer@s del FAR sino a todo el movimiento popular
Entre otras cosas y más allá de las acciones inmediatas que tengamos que realizar en defensa y exigiendo la libertad de los compañeros, tal vez sea hora de ir pensando una Plaza de Mayo colmada, que frente a la crisis, se plante en defensa de las condiciones de vida de los trabajadores y en repudio a la represión que impulsa la derecha.
Una plaza que agrupe a la izquierda en su amplio espectro; a los movimientos sociales, de desocupados, territoriales; a las alternativas electorales que plantean propuestas a la izquierda del oficialismo; a los compañeros de la CTA que no han bajado las banderas y porque no, a los cumpas que dentro del Kirchnerismo, defienden políticas transformadoras invitándolos también.
Lo cierto es que, en la lucha de clases, resuelve quien logra orientar a amplios sectores de las masas, en esa disputa evidentemente quienes proponemos transformaciones profundas de la sociedad estamos bastante retrasados. Tal vez sea hora de sacudirnos la modorra sectaria y actuar con audacia e iniciativa.
COLECTIVO ROMPECABEZAS
Los compañeros desplegaron carteles a pocos metros del acto, denunciando los crímenes de guerra del estado sionista. Esto bastó para que la fuerza de choque profesional que tiene el sionismo, que generalmente actúa armada, reaccionara y agrediera violentamente a los cumpas. En la trifulca resultante de esto, hubo algunos lastimados.
Seguidamente la policía reaccionó persiguiendo, golpeando y encarcelando a los compañeros del FAR, mientras la patota sionista no sólo no era molestada, sino que se le daban garantías de que los cumpas serían duramente castigados.
Hasta allí los hechos, no por todos conocidos, porque la prensa montó una operación enorme para hacerle creer a la población que un grupo de antisemitas fue a agredir a los participantes del acto.
(leer más)
Ríos de tinta y horas de aire se han utilizado para construir una verdadera novela alrededor de lo sucedido. Francamente no nos asombra, el periodismo “independiente argentino” nos tiene acostumbrado a estas cosas. Son los mismos que durante años ocultaron el genocidio de la dictadura, los mismos que anunciaron que “la crisis causó dos nuevas muertes” cuando la represión mató a Kosteki y Santillán.
A nadie se le ocurriría que ser antinazi es ser antialemán o que ser antifascista es ser antiitaliano, pero ahora resulta que estamos ante una peligrosa conculcación del derecho de libre expresión, un chantaje que prohíbe cualquier manifestación contra el accionar criminal del Estado de Israel.
Pero allí no termina la cosa, en una causa donde procesalmente se invente lo que se invente y se sume como se sume, los números no dan para negar la excarcelación a los cumpas, el Juez Bonadío les niega la misma el 20/05 y los deja detenidos.
En el colmo de la exageración el abogado querellante declara frente a los medios que la embajada está evaluando que el objetivo de los hechos era el embajador.
¿El objetivo? ¿Qué sentido tiene aquí esta terminología militar cuando estamos hablando de un grupo que desplegó carteles y llevó volantes y megáfono? Están insinuando que estos 20 o 30 cumpas con algunos elementos habituales de autodefensa, pensaban romper un acto de 600 personas, más de 200 policías la mayoría de civil, la seguridad de la embajada, incluidos evidentemente agentes del Mossad; abrirse paso como perfectos blancos móviles y ¿asesinar? ¿Secuestrar? ¿Qué otra cosa puede significar que el “objetivo” era el embajador de la república de Israel en al Argentina?
¿Qué clase de sainete es este? ¿qué se esconde detrás de semejante y absurdo montaje político mediático?
El corrimiento del escenario político hacia la derecha.
Desde el conflicto del campo hasta hoy se ha producido un corrimiento del escenario político, La derecha se ha reagrupado y de una actitud agazapada, pasó a una actitud de ofensiva, sintió que tenía más espacio para salir a defender las políticas neoliberales y represivas de siempre.
De hecho en las próximas elecciones la oposición que tiene el Kirchnerismo, al menos la oposición que le disputa espacios importantes, se planta en el escenario político claramente desde la derecha. Así vemos a personajes como De Narváez posicionándose como segundo en la provincia más poblada del país.
Todo el debate en la superestructura se derechiza, todos se pelean, incluido el gobierno, para ver quien es más eficaz en mandar hasta a los niños a la cárcel, o endurecer aún más la legislación penal.
En ese contexto vemos como el clima político se enrarece y comienza a crecer lenta pero sostenidamente la represión.
¿Será que en este contexto suma votos reprimir, demostrar quien es el que va a mantener el “orden”?
¿Será que suma votos aparecer como defensor del estado de Israel y sus actos abiertamente criminales contra la población Palestina, tratando de pasar ese apoyo como repudio al antisemitismo?
Simultáneamente debemos reconocer la agresiva política exterior que tiene y siempre tuvo el Estado de Israel, inmediatamente después de los hechos salió la propia embajada a exigir castigos ejemplares para “semejantes criminales”. Se hace evidente una fuerte capacidad de lobby del sionismo en la Argentina.
Multicausalidad de los fenómenos políticos.
Lejos de las interpretaciones conspirativas de la historia, en general en los hechos de la vida política cotidiana confluyen múltiples factores, que como resultado determinan una dirección de los acontecimientos.
Muchas veces entre esos mismos factores hay hechos contradictorios. Lo cierto es que las causas que analizamos y seguramente otras que se nos escapan o no conocemos, confluyeron para que lo que era una actividad agitativa, que en otro contexto hubiese pasado inadvertida para la opinión publica, se convirtiera en una cruzada contra los “antisemitas” para los que el sistema en su conjunto reclama un castigo ejemplar.
En la República Argentina, no es precisamente la izquierda el sector que tiene que justificar su ausencia de racismo. Pero si así lo exige la avalancha mediática, l@s intergrantes de Rompecabezas damos nuestro testimonio personal de la falta de cualquier prejuicio racial por parte de l@s compañer@s del FAR con quienes hemos
compartido muchas jornadas de lucha por los derechos de los trabajadores y el pueblo
En todo caso creemos que esta es una muestra más del corrimiento hacia la derecha que va sufriendo el escenario político, frente al cual los trabajadores y la izquierda no atinamos aun a reaccionar con coherencia, es más probablemente muchos ni lo adviertan, lo que es más grave.
Con más razón cuando nos encontramos con la flagrante injerencia del Imperialismo yanqui en los asuntos internos de nuestro país, diciendo que estas acciones no se pueden permitir en ninguna democracia.Defender a los compañeros presos es defender las libertades democráticas que supimos conseguir con lucha todos los argentinos. Es luchar contra la injusticia y la impunidad.
Frente a esto lo que se impone es la más amplia unidad movilizadora para repudiar y poner freno a esta ofensiva represiva cuyo objetivo no se reduce a l@s compañer@s del FAR sino a todo el movimiento popular
Entre otras cosas y más allá de las acciones inmediatas que tengamos que realizar en defensa y exigiendo la libertad de los compañeros, tal vez sea hora de ir pensando una Plaza de Mayo colmada, que frente a la crisis, se plante en defensa de las condiciones de vida de los trabajadores y en repudio a la represión que impulsa la derecha.
Una plaza que agrupe a la izquierda en su amplio espectro; a los movimientos sociales, de desocupados, territoriales; a las alternativas electorales que plantean propuestas a la izquierda del oficialismo; a los compañeros de la CTA que no han bajado las banderas y porque no, a los cumpas que dentro del Kirchnerismo, defienden políticas transformadoras invitándolos también.
Lo cierto es que, en la lucha de clases, resuelve quien logra orientar a amplios sectores de las masas, en esa disputa evidentemente quienes proponemos transformaciones profundas de la sociedad estamos bastante retrasados. Tal vez sea hora de sacudirnos la modorra sectaria y actuar con audacia e iniciativa.
COLECTIVO ROMPECABEZAS
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